/INCONTINENCIA VERBAL

INCONTINENCIA VERBAL

INCONTINENCIA VERBAL

                                  “Si gana la oposición habrá sangre y muertos en las calles”

                                        Anibal Fernandez. Ministro de Seguridad de la Nación”

            Las expresiones del epígrafe fueron pronunciadas por el Ministro de Seguridad de la Nación y al día siguiente, con matices, volvió sobre las mismas, aclarando que no pretende generar pánico, pero ratificó su postura.

            Emulando su actividad proselitista con resultados fallidos en la campaña electoral como candidato a gobernador en la Provincia de Buenos Aires que permitiera la inesperada victoria de su contrincante ocasional María Eugenia Vidal en el año 2015, no ceja en el empeño de favorecer las aspiraciones opositoras.

            Ahora, insiste en el esfuerzo y sus expresiones rememoran las postales gráficas y visuales de otro clásico de la patota y el abuso: el inexplicable Herminio Iglesias que con un léxico mas limitado pontificara los alcances del histórico; “Conmigo y Sinmigo”.

            Resulta imborrable en la memoria colectiva el escenario del cajón en la tribuna del cierre de campaña del año 1983, con la inscripción de la Unión Civica Radical (U.C.R.) al que procedía, con groseras ínfulas, a prender fuego en el contexto de vítores y aclamaciones de los presentes.

            Excesos de colección que pintan el autoritarismo, el desborde y el abuso.

            Es la constante retórica de guerra que persigue la destrucción del otro.

            La deconstrucción democrática es constante en el lenguaje de personajes que padecen de incontinencia verbal y actuada.

            La descalificación del adversario, convertido en enemigo por el discurso agresivo e intolerante de la diversidad.

            La precariedad suele ser patrimonio del ocasional gobernante, pero mucho peor cuando es pareja de la perversión.

            Dichas actitudes definen al protagonista del evento, su calidad y espesura.

            Por el contenido de sus palabras y conductas caracterizan un perfil autoritario, despótico y antidemocrático.

            Utilizar el miedo como recurso de acción política esconde impotencia y desconcierto.

            Ante las críticas recibidas, la Portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, no cede en el desvarío y pondera que “están haciendo demasiado escándalo por esa frase”.

            Persisten en el revival de espectáculos que pregonan absurdo y autodestrucción.

            No pueden con su esencia.

            Es una cuestión de dejar hacer para constatar la insistencia en el error y el equívoco patente y grosero.

            Al mismo tiempo, el dólar escala y pasa los $ 400 por unidad y la inflación supera el 6% en cada uno de los 4 meses anteriores.

            La colección de recórds y trofeos es escandalosa y penosa.

            Ante semejante panorama resulta natural el exabrupto y la desmesura.

            El soberano tiene la palabra.